En una casa abandonada lo primero que desaparece son los cristales de las ventanas. Luego las puertas. Una ventana o una puerta en una casa abandonada duran lo que tarda alguien en decidir que va a entrar a esa casa. No más.
Los azulejos tirados en el suelo, rotos y sucios, son un clásico en las casas abandonadas. Nunca he terminado de entender por qué los azulejos de los cuartos de baño comienzan a desprenderse cuando la gente abandona la casa. Tengo la impresión de que los azulejos tienen una dependencia compulsiva de sus dueños, y les da por suicidarse cuando se les abandona. Los azulejos más bajos, los que se codean con lo más bajo del alicatado, las baldosas, lo tienen jodido para suicidarse. Un azulejo no sabe trepar.
Una casa abandonada se convierte en ruinas cuando cae el techo. Para una casa dejar de cubrir aguas es como para nosotros dejar de respirar. El techo es la base de una casa, aunque suene contradictorio. Cuando una casa pierde el techo, muere.
En un blog las imágenes, los gráficos, los dibujos, etc. son ventanas. Y los enlaces puertas. Por eso cuando uno abandona un blog estos dos elementos son lo primero que desaparece. Allá donde había una imagen aparece un aspa rojo, cruz, X, o como queráis llamarlo. Y donde había un enlace no hay más que palabras que no llevan a ningún sitio, bueno, sí, a una página de error, que debe ser como el por todos conocido “vuelva usted mañana” de las ventanillas, pero en la red.
Un blog abandonado se convierte en ruinas cuando deja de recibir comentarios. Para un blog dejar de tener comentarios es como para una casa dejar de cubrir aguas. Los comentarios son el techo de un blog, aunque suene contradictorio porque siempre están abajo. Cuando un blog pierde los comentarios, muere.
Tal y como anunciaba en su blog Clandestino (pitoniso Clandestino a partir de ese día) he decidido que voy a abandonar el blog. Voy a cerrarlo. En octubre. Tiro la toalla. Y un par de azulejos. El techo ya se caerá con el tiempo.
Hasta entonces mis entradas tendrán algo de autodestructivo, que no sé muy bien que significa, pero no por ello deja de ser cierto. ¿No?