jueves, 11 de febrero de 2016

Jack, el loco


Dice mi nativa que estoy un poco tonto.

- ¿No estás un poco tonto tú, yendo de listo por la vida?

- A ver si nos aclaramos, Dominga.

- Quiero decir, si los que entienden de esto dicen que no pongas un GIf animado en el blog, y tú sabes que tienen razón, ¿por qué vas y lo pones?

Se queda esperando respuesta con los brazos cruzados y medio ojo cerrado, el izquierdo.

- Pues mira, básicamente porque es mi blog y en mi blog yo pongo lo que me sale de los co…

- ¡Carlos, por favor!…

- De verdad, Dominga, ¿no entiendes que un hombre tiene que mentar de vez en cuando sus partes íntimas?

- ¿Y eso por qué?

- Pues porque le sale de los co…

- ¡Carlos!


También dice, porque mi nativa es de esas personas que no dice sólo una cosa, puede estar toda la tarde y toda la noche diciendo cosas… también dice, decía, que si no he regresado al blog un poco…

- ¿Un poco?...

- Sí, que si no has regresado al blog un poco…

- ¿Un poco qué?...

- No sé, como un poco… bastante… ya sabes, ¿no?

- No, no sé… ¿un poco, bastante, cómo?, ¡co…

- ¡Carlos!

- Venga, va, suéltalo ya, que no te miro.

- Pues como que has vuelto un poco, bastante, demasiado… friki.

Es que para mi nativa friki es una palabra malsonante, como escroto, hemorroide, y esa palabra que no me deja decir.

- ¿Friki?... no… ¿por qué?

- No sé… ¿tú eres consciente que de las últimas veinte fotos que has puesto ocho han sido de Star Wars y cinco de superhéroes?

- ¿Y?... También he puesto una de una cebolla, a Bogart, y un vídeo de la Carrá.

- Raffaella Carrá es friki.

- No, la Carrá no es friki… es hortera, pero no friki.

- No, era hortera antes… ahora es friki.

- ¿Sí?... No sé…

- Ya te lo digo yo.

- Para la próxima entrada estoy pensando poner una de Jack Nicholson.

- Bueno, pues mira… Nicholson es más normal.

- No te creas… Jack Nicholson está loco.





Por cierto, ¿qué decías de los GIFs animados?

miércoles, 3 de febrero de 2016

Give me GIF

Dicen los que entienden de esto que no hay que poner GIFs animados en tu web. Que son poco profesionales, estresan, saturan, no aportan nada, y distraen.

Prohibido, dicen.

Terminantemente prohibido, dicen.


¿Poner GIFs animados en tu blog?... ¡No, insensato!

¡Nunca!

Si os soy sincero, yo, que naufrago continuamente en un mar de dudas, no lo tengo muy claro. Y, además, tanta rotundidad me estresa, me satura, no me aporta nada, y me distrae.

¿De qué estábamos hablando?... Ah, sí, de poner o no poner GIFs en el blog.

Pues no lo sé, la verdad. Voy a tomarme una cerveza mientras me lo pienso.



domingo, 31 de enero de 2016

Todos menos Superman. Episodio final.



- ¿Sí?

- ¿Clark?

- ¿Quién es?

- Soy Bruce.

- ¿Bruce?... ¿qué Bruce?...

- Bruce Wayne

- ¿Bruce Wayne?

- Batman, soy Batman.

- Coño, Batman. Qué agradable sorpresa. 

- ¿Qué haces?

- Viendo la tele. Están echando “Todo en un día” de John Hughes. Me encanta. 

- No la conozco.

- Pues es un clásico.

- Oye, Super…

- Dime.

- ¿Tú…?

- ¿Sí?

- ¿Tú tienes mayordomo?

- No, tío. Eso es para los ricos.

- Pero, vives con alguien, ¿no?

- No, vivo solo.

- ¿Y quién te limpia la casa, te hace la comida, te pone el coche a punto?…

- Limpiar limpio yo.

- ¿Y cuánto tardas?

- No sé… dos o tres segundo, creo.

- Ya, entiendo, la supervelocidad.

- Eso, y que vivo en un apartamento de 60 metros cuadrados en las afueras de Metrópolis.

- ¿Y la comida?

- Yo no como, Bat, me alimento del Sol.

- Claro, claro…

- En cuanto a lo del coche… ¿tú es que no me has visto volar?

- Tienes razón…

- Estás empanado, tío.

- Y cuando enfermas, ¿quién te cuida?

- Yo no enfermo. 

- Hombre, con la kryptonita sí que te quedas tocado, ¿no?

- Mira, te voy a ser sincero. A mí la kryptonita me la suda.

- ¿No entiendo?

- En realidad son bajones de azúcar, pero claro… en un superhéroe no quedaba serio, así que me inventé lo de la kryptonita.

- ¡No jodas!

- Es hereditario, ¿sabes? A mi padre le daban cada dos por tres. Al final fue lo que le mató.

- Vaya, lo siento.

- No, si apenas lo conocí.

- Volviendo a lo de si vives con alguien… ¿a ti no te gustaría vivir con alguien?

- ¿Vivir con quién?

- Conmigo.

- ¡Hey, tío, que yo no soy Linterna Verde! 

- No, no van por ahí los tiros

- ¡Y lo de los calzoncillos rojos fue un error de concepto!

- Que no, que lo digo por repartir las tareas de la casa. ¿Por qué no probamos, un par de meses?

- ¿En tu mansión?

- No, en tu mierda de piso de 60 metros… ¡pues claro que en mi mansión!

- Ya. Oye, pásame con Alfred, que quiero hablar con él.

- No está.

- ¿Pero no está ahora, o no está?

- No está.

- Vamos, que se ha ido.

- No se ha ido. Es que no está.

- Mira tío, si lo sabe todo el mundo, que se ha ido para siempre…

- Sí, vale, el muy cabrón se ha ido para siempre. Entonces qué, te vienes, ¿no?... por favor… te lo suplico.

- Una polla como una olla.

Y colgó.

Epílogo:

Dicen que Batman ya no es el que era. Le han visto vagar por las azoteas. Desnutrido, sucio, con la capa hecha jirones. Los supervillanos ya no quieren luchar con él. Por lástima. Porque les duele verle así, con lo que él ha sido, con el miedo y el respeto que ha infundido. 

Sí, son supervillanos, extraña tal muestra de dolor y ternura hacia el pobre hombre murciélago pero, como bien decía el viejo Alfred, en el fondo todos, ricos o pobres, amos o siervos, héroes o villanos… todos tenemos nuestro corazoncito. 

Todos, menos el hijoputa de Superman.