Hasta siempre, Vladimir. Si ves a Dios salúdale de mi parte, susurró mientras cerraba la compuerta. Desde lo alto, uniformes engalanados lo observaban todo con la frialdad que da el poder. Inicien la secuencia. Estamos haciendo historia. Había orgullo en sus ojos. Iniciando secuencia. Monitoricen las constantes vitales. ¿Qué ocurre? No hay respiración, señor. No hay pulso. Pasadme la imagen del interior al monitor cinco. Imagen en monitor, señor. Su lengua colgaba inerte. ¡Mierda! Golpeó la mesa. Te dije que era asustadizo. Era el más fuerte. Te dije que no aguantaría la presión. Aborten. Cerrando secuencia en tres, dos, uno. Traed a Laika.


