jueves, 16 de agosto de 2007

El Hombre y la Tierra



por nuestro colaborador Félix Rodríguez de la Palangana.


H
ace calor. Mucho calor. Y, aunque sobre una piragua no se pasa calor porque puedes refrescarte cuando y cuanto quieras decidimos buscar un sitio tranquilo donde aparcar las piraguas, comer algo de futa, echar un cigarrito, y pegarnos un baño.

Ir encima de una embarcación, la que sea, está muy bien. Pero flotar sobre el agua, sin más ayuda que tu cuerpo, con los brazos y las piernas abiertas, mirando hacia el cielo, dejándote llevar por la tenue brisa... es una sensación tan plancentera que si no fuese porque inevitablemente conllevaría tragar agua... te dormirías.

¿Por qué siempre que tienes un momento de paz llega alguien con un grito y lo jode?.

“¡Eh, venid a ver esto!”.

Vale, vamos... dejemos de flotar que el curioso de siempre ya ha encontrado algo con lo que alimentar su curiosidad y, ya puestos, la nuestra..

Y ahí está. La naturaleza haciendo de las suyas. El fuerte que se come al débil, mientras el débil se caga en la puta madre del que inventó eso de la ley del más fuerte




El pez lucha por escapar, por volver al agua, pero no tiene nada que hacer. La culebra lo ha enganchado y no piensa soltarlo. Por mucho que intente escapar. Y por mucho que un grupo de esos seres curiosos que siempre están jodiéndolo todo se dediquen a mirar en círculo.

Hasta que finalmente el pez, agotado, sin fuerzas, sin ganas de vivir, abandona toda lucha y se deja llevar hacia la muerte.

En ese momento la culebra sabe lo que tiene que hacer. Suelta la cola y engancha por la cabeza. Y comienza a engullir su presa.




Lentamente.

Lentamente.

Muy lentamente.

El pez mueve la cola.

“Es angustioso”, dice alguien.

Nos vamos.

Durante el camino de vuelta se ha levantado viento en contra. Siempre en el camino de vuelta se levanta el viento en contra. Es otra de esas leyes de la naturaleza, una que dice que cuando mires el reloj y te des cuenta de que tienes que deshacer en 45 minutos el camino que has hecho en dos horas y cuarto, en ese momento se levantará el viento en contra.

En un giro ciego paramos de palear. Hay que esperar a los más lentos. A los que vienen jodidos. Están lejos. No vamos a llegar a la hora convenida.

Dejo mi pala sobre mi regazo. Saco un cigarrito de mi bolsa estanca. Y busco una postura cómoda para fumármelo.

”Si, es angustioso”, pienso mientras expulso el humo azul.

Y al igual que la culebra siempre engulle al pez por la cabeza, que el pescador pesca la dorada más grande, y que el lirón careto observa sobre la atalaya, nosotros llegamos justo a tiempo para devolver las piraguas a la hora convenida.

Bueno, que digo yo que por 10 minutos no pasa nada... ¿no?.

19 mensajes en la botella:

Anónimo dijo...

Para para para pará pa pa
Para para para pará pa pa
Tum tum tum tumtumtum tum tum
Tum tum tum tumtumtum tum tum

Y el homo sapiens repantingado en su canoa observa impasible cómo la culebra asesina priva de vida al pobre pececillo, que recordará toda su vida (15 segundos, justo lo que tiene de memoria) la cara del homínido fumandose un piti...

Para para para pará pa pa
Para para para pará pa pa
Tum tum tum tumtumtum tum tum
Tum tum tum tumtumtum tum tum

Besos, homínido.

Carlos Añejo dijo...

Jajajaja...

Homo bloguerus, si no te importa.

Eduardo dijo...

Al final todo se reduce a tiempo. (No que el tiempo no se pueda reducir)


Porque nada puede ocurrir sin tiempo, porque el ocurrir ya es tiempo.


Y... ¿si no hay tiempo?


Vamos a morir.


"Vamos a", que eso en castellano es un futuro, el futuro. Entonces si nosotros somos "vamos a morir", somos por tanto el futuro, y si somos futuro, entonces somos tiempo.

Viguetana dijo...

Me temo que yo no estoy tan creativa como los demás: ¿Dónde estabas tú remando, Náufrago? ¿Alrededor de tu isla?

Mariano Zurdo dijo...

Grandes momentos de ayer y hoy:
"Gaspar el alimoche ha descubierto la piedra".
"El lirón careto buscando un sitio para pasar el largo invierno de la estepa".
"El náufrago flotando en el río piragüero arriesgándose a ser engullido por la voraz culebrilla".
Vale, ya apago la tele que tengo que currar.

Anónimo dijo...

Puedo rectificar a trasto??, es que le falta un parapá.
Si no me equivoco es...

Para para parapá pará pará.

Jajajajajajjaja. Espero que no se moleste.

Kim dijo...

Joder qué nivel de post y de comentarios.
No estoy a la altura, lo siento. Además a mi los animales..., pues eso, que me dal igual.
Saludos naúfrago.

Eduardo dijo...

A mí sí me gustan los animales... Sobretodo con patatas.

Evinchi dijo...

Yo que soy menos perspicaz, me podría resolver una duda???

¿Qué fumaba usted para que saliese humo azul??

Carlos Añejo dijo...

Ed... tu primer comentario me ha dejado preocupado... pero con el segundo me quedo más tranquilo.

Viguetana... iba a decir que remaba en un mar de dudas, que es lo que rodea a mi isla... pero no, era un simple pantano.

Mariano... no apagues la tele, coño, que ahora empieza el culebrón que tanto te gusta.

Vitruvia... no te cortes en rectificar a Trasto... para que lo sepas, además de equivocarse desafina.

Clandestino... tu siempre estás a la altura.

Pues a mi me ha parecido una pregunta de lo más perspicaz, señora o señorita evinchi. Gracias por pasarte por mi blog.

Buen fin de semana a todos.

Evinchi dijo...

Me encanta que le haya parecido tan perspicaz, que ha obviado ud. la respuesta.

;)))))))))))

Belén dijo...

Bueno. diez minutos es un cigarrillo no? bah... no es nada :)

Besos!

Dalia dijo...

Estoy con clandestino. Se está haciendo muy complicado dejarte un comentario. A mi no me salñen de manera que parezcan codificados, simplona que es una.
Fíjate, que a mi lo de la serpiente
me recordaba a cuando en las bodas de antes te ponían esa loncha de jamón que no se podía cortar ni con un hacha y después de medio dehacer un rozo te lo metías a la boda y allí se quedaba a modo de chicle porque eso ni se podía masticar, ni digerir.
¡Qué cosas!
Un saludo

Anónimo dijo...

Vitruvia, acabo de revisar las notas y... ainnnsss... que Vitruvia que no tiene oidoooo... No falta ningún "parapá".

Verás, cuenta bien. Si a un caso, faltan dos estrofillas de ná, así:

Para para para pará pa pa
Para para para pará pa pa
Para para para pará pa pa
Para para para pará pa pa
Tum tum tum tumtumtum tum tum
Tum tum tum tumtumtum tum tum

Y no me enfado porque me rectifiquen, pero de ahí a que desafine, Náufrago...

Ya sabes que antes de desafinar, le corto el cuello a la canción, o a la culebra...
;-D
Es más, XD!

Besos a ambos

Anónimo dijo...

Nara nara naaaa ra ná
Nara nara naaaa ra ná

¡Esta la canto, que tiene letra!

Alguien dijo alguuuuna ve-ez
por la boca viiiive el pe-ez

¿ves como no desafino?

para decirte lo que nunca canto
para cantarte lo que nunca digo

Batsi dijo...

¡Tú la traes contra mí! Primero hablas de terremotos que me dan pavor y ahora de serpientes que me aterran. Si me pidieran que escogiera un animal para exterminar de la tierra, pediría que fueran todo tipo de serpientes.

Ah, y lo de flotar sobre el agua a mí también me encanta. Es como una sensación de sentir cuán ligera es el alma...

Anónimo dijo...

¡¡Uy, uy, uy!!. Haber si es que no hablamos de la misma, jajajaj. Yo lo que creí que tarareabas es la música del programa de "El hombre y la tierra". Si es otra, te lo admito, pero si es esa, la versión correcta es la mía, jajajajaja. Por favor que alguien intermedieeeeeee.
Está clarísimo...
Para para parapá pará pará.....

JAL dijo...

Uf, con una culebra como esa uno hubiera encendido un fueguecito y comido lagartija a la brasa, qué rica. Y aunque hubiera llegado 2 horas tarde, una culebra y unas setitas bien se lo valen

Carlos Añejo dijo...

Vaya... me han montado un karaoke-restaurante en el blog en menos de lo canta una culebrilla.

Gracias a todos por vuestros comentarios.